BODEGA

El conjunto de edificios que componen Bodegas de la Marquesa cuenta con una parte antigua, formada por los centenarios calados subterráneos (de más de 200 años de antigüedad), excavados en la roca a una profundidad de 10 metros, donde de forma natural se mantiene una temperatura y humedad óptima y constante durante todo el año.

Por otro lado, la Bodega cuenta con una serie de modernas naves climatizadas, donde actualmente se realizan con comodidad y limpieza todos los procesos de elaboración, crianza y embotellado.

Para la fermentación, se utilizan depósitos de acero inoxidable, con control automático de temperatura, de pequeña capacidad (de 8.000 a 30.000 l.), que permiten la elaboración por separado de las distintas variedades de uva y realizar una mejor selección por fincas y calidades. También se dispone de depósitos de hormigón revestido de resina epoxi, que se utilizan tanto para elaboración como para almacenamiento.

El parque de barricas asciende aproximadamente a 2.500 unidades, 70% roble americano y 30% roble francés de distintas procedencias y terminaciones, donde nuestros vinos envejecen lentamente y adquieren los aromas y sabores propios de la crianza en barrica, lo que les aportará la finura y elegancia característicos de los vinos de rioja, así como un largo potencial de evolución.

Cada año se renueva un porcentaje importante, comprando roble francés o americano, en función del que mejor se adapte a las características de cada cosecha y al vino que finalmente se quiera obtener. Siempre con el objetivo de realizar las mejores crianzas y desarrollos posteriores de nuestros vinos.

Desde el año 2004 la Bodega cuenta con las Certificaciones ISO 9001 y BRC Global Standard Food, que aseguran el Sistema de Gestión de Calidad en todos nuestros procesos y productos.